¿Que tanto castigan los detalles a tu emprendimiento?

Tu último post en una red social tuvo una falta de ortografía. Faltó un acento, confundiste una ‘s’ con una ‘c’. O quizás fueron más y no te diste cuenta…

Tu último libro tuvo una gran cantidad de errores. Ya está replicado en miles de ejemplares de la fatídica primera impresión.

Tu presentación más reciente se proyectó ante cientos de personas con una palabra mal escrita.


¿Que tan mal habla de tu trabajo un pequeño detalle? Nadie se murió, quizás muchos no se dieron cuenta, empezando por tí…


¿Es justo que un pequeño detalle reste importancia de todo lo que está bien hecho?

Desafortunadamente es importante en un mundo hipercompetido. Muchos de los emprendedores no solamente lo hacemos por obligación, también nos gusta y desafía estar en estos ambientes.

Bajo competencia extrema cada detalle comunica, es importante, te pone junto a otros que SÍ ponen atención a los pequeños detalles.

Esto puede ser bastante estresante y frustrante. Aunque nosotros decidimos estar ahí.

Al convivir con cercanos disléxicos, familiares y líderes, me pude dar cuenta de que para algunos ciertos detalles son invisibles o extraordinariamente difíciles de detectar.

Así como tengo una incapacidad para dibujar algo estéticamente agradable, tengo una experiencia fijándome en estilo y recordando una cantidad estúpida de reglas ortográficas en español. No significa que por confundir letras ya no tienes valor, simplemente cada persona tiene un mejor fit para una posición que otros.

Tuve que quitar a algunos líderes de redactar y poner a otra persona que lo hace mejor, quizás son mejores hablando, quizás algunos no tuvieron un conjunto decente de habilidades y hubo que despedirlos (fueron casos extremos, claro)

Quizás imagines lo que diré ahora. Diseñar equipos equilibrados es de vital importancia en esos ambientes de competencia. Somos un equipo de alto desempeño compitiendo contra otros equipos. Existen emprendedores solitarios pero no líderes solitarios. El liderazgo involucra seguidores, tanto consumidores como personas accionando hacia un resultado. Involucra también aceptar que alguien tiene habilidades mejores que las tuyas. Que en general el resultado tomará lo mejor de cada persona antes de presentarse al mundo.


Por último, la definición de calidad organizacional es vital. ¿Cuantos errores de estamos dispuestos a soportar para ser competitivos en nuestra industria?

“0 errores, en esta organización no soportamos los errores”... Primero preguntate ‘por qué’. ¿Tradición, simple capricho? Recordemos que hacer las cosas perfectas puede ser demasiado caro, respecto a un producto ‘suficientemente bueno’.

¿Cual es ese producto o servicio ‘suficientemente bueno’?

El pretexto de este texto es la ortografía, en algo que todos usamos al escribir. Es lo mismo en cualquier producto o servicio, hornear pasteles, atender a un cliente, escribir código, dar un curso.

¿Todo tu equipo tiene claro cual es la expectativa y nivel mínimo de calidad a entregar?

Y si ya tienes la respuesta, asegúrate que a final de mes tu equipo tiene a las mejores personas posibles para llegar a esa expectativa de calidad.